Colectivo Bruxista
Subculturas, libros y fanzines.

Puedes dar rienda suelta a tu bilis escribiendo a este correo:
hola@colectivobruxista.es

Baron’s Court. Final de trayecto

Baron’s Court. Final de trayecto

19,50

Esta es la historia de un adolescente que decide dejar un trabajo alienante de vendedor de sombreros para instalarse en el Soho como traficante de marihuana. Al tratar de huir de la vida gris y suburbial de sus padres, se introduce de lleno en la escena de los modernistas, amantes del jazz que se juntan en las catacumbas de un Londres que intenta olvidar los rigores de la  posguerra. 

Es el Londres que empieza más allá de Baron’s Court, con sus promesas de sexo, drogas y clubs abiertos toda la noche. Allí nuestro narrador sin nombre se introducirá en los secretos de la «Grifa», descubrirá la ropa de Cecil Gee y alternará con beatniks, yonkis y bohemios, mientras decide en qué tipo de adulto quiere convertirse. 

Publicada por primera vez en 1961, Baron’s Court es una novela de culto y un documento histórico sobre una escena fascinante que su autor conocía de primera mano. Pero en ella hay mucho más: las miserias del trabajo asalariado, las supuestas posibilidades liberadoras del consumo de drogas y los dilemas siempre los mismos, siempre distintos— de hacerse mayor.

Prólogo de Stewart Home

Traducción de Susana Prieto Mori


«Un dependiente de dieciséis años lo deja todo para sumergirse en el jazz, la hierba y la vida (urbana) total. Antes de que Tom Wolfe o Colin McInnes se olieran lo que sucedía en el submundo londinense de los primeros sesenta, Terry Taylor ya estaba allí, bailando y fumando y escribiendo. Baron’s Court. Final de trayecto, libro del Génesis de lo mod y arca perdida de las novelas raras de Londres, infestada de beatniks, buscavidas y bohemios, es puro garbo adolescente y marginalidad coo.

KIKO AMAT

000

Terry Taylor (1933-2014) fue una figura importante de la contracultura desde sus primeros pasos en el Soho londinense a finales de los años cincuenta. Habitual de la mítica Gallery One de Victor Musgrave, fue amante de la fotógrafa Ida Kar, que lo retrató en numerosas ocasiones, y sirvió de inspiración para el personaje principal de la novela de culto Absolute Beginners, de Colin MacInnes. A finales de los sesenta se instaló en Tánger, donde experimentó con drogas y magia negra junto a William Burroughs. También vivió durante varias temporadas en Goa. En los años ochenta regentó una bocatería junto a su esposa en la ciudad de Rhyl, al norte de Gales. 

Su novela, Baron’s Court. Final de trayecto fue durante décadas imposible de encontrar.


  • Título original: Baron’s Court, All Change
  • Traducción: Susana Prieto Mori
  • Prólogo: Stewart Home
  • Fotografía de portada: Terry Taylor fotografiado por Ida Kar, 1961
  • ISBN: 978-84-123420-3-1
  • Género: Narrativa, años 60, contracultura
  • Medidas: 13 x 19
  • Número de páginas: 232

PRENSA:

«Que aquellos que busquen la piedra de Rosetta de la ficción mod dejen de buscar. Al ritmo de una una banda sonora compuesta por temas de Charlie Parker, Dave Brubeck, The Modern Jazz Quartet y Miles Davies, el narrador de Baron’s Court nos habla en una lengua vernácula que resuena con el impacto de lo nuevo». Cathi Unsworth
«Baron’s Court, de Terry Taylor es un tipo muy distinto de clásico perdido. Causó más sensación que Maldoror, pero hacia finales de los sesenta desapareció de la vista y la memoria de la mayoría de la gente. Proporciona una precisa descripción de la subcultura de la droga en Londres a finales de los cincuenta».  Stewart Home
«Taylor muestra una empatía conmovedora por todos los involucrados en el mundo cambiante que lo rodea, también por aquellos que se quedarán atrás», reseña en 3:AM
«Aborda un terreno del que otros habrían huido asustados a finales de los 50. Taylor pinta un cuadro magnífico de la época, los clubs, la gente y el estilo», reseña en Modculture
«Baron’s Court no es sólo una enternecedora novela sobre el tránsito humano a la edad adulta, ni únicamente un vibrante testimonio de una escena social y cultural: es una lección de ética en la búsqueda del yo y de confianza en quienes vienen detrás y ya no quieren, ni deben, depender de nuestra sabiduría». Susana Prieto Mori