Colectivo Bruxista
Dandismo subcultural.

Más allá de la escena: Euroyeyé

Más allá de la escena: Euroyeyé
6 julio, 2020 Jaime Bajo
In Blog, Entrevistas

Echamos de menos las pistas de baile, así que hemos decidido retomar y ampliar la sección dedicada a los festivales incluida en nuestro fanzine sobre el rollo mod, In Crowd. Aproximaciones a una subcultura escurridiza. Aquí podréis leer las entrevistas con los responsables de los principales festivales y weekenders relacionados con la escena. Algunas se incluyeron en la edición final, otras se quedaron fuera por falta de espacio, muchas se hicieron (y se seguirán haciendo) después de que el libro fuera publicado.

Esa mezcla fascinante de rituales y códigos compartidos que conocemos como subcultura necesita de espacios comunes, lugares en los que encontrarse. Como las propias subculturas que los crean, esos espacios no son inamovibles, sino que se encuentran sometidos a una revisión constante. Unos se reafirman, otros se reformulan, algunos desaparecen y nacen otros nuevos. Nos hemos puesto en contacto con algunos de los principales eventos relacionados con lo mod que se celebran en nuestro país para hablar de esencias, límites estilísticos y militancias. Las respuestas evidencian una enorme variedad de enfoques y formatos. Nos presentan una escena que, más allá del tópico, se encuentra en permanente estado de cambio.

Empezamos con uno de los festivales con más solera de nuestro país: el Euroyeyé, ahora rejuvenecido bajo el nombre de Yeyé2020, que finalmente no podrá estrenar por culpa del maldito virus. Pero que no cunda el pánico, todos aquellos amantes de la cultura mod y sixties que tuvieran planeado viajar a Gijón podrán disfrutar en su lugar de varios eventos distintos que se irán anunciando en los próximos días.

Entrevista e idea: Jaime Bajo//Fotografías: Carolina Santos Noval//Publicada en In Crowd. Aproximación a una subcultura escurridiza

 

¿Qué os motivó a poner en marcha el evento y en qué medida se han ido modificado sus propósitos iniciales (musicales, de periodicidad, público, etc.) con el transcurso de los años?

Puedes decir que nos motivó la actitud “do it yourself” que debería ser inherente a cualquier escena “underground”, o que nadie organizaba eventos que nos interesaran y no nos quedó otra. Creo que en términos generales nuestro “target” siempre ha sido el mismo. La escena ha cambiado y aprendido y nosotros con ella, a veces por detrás y a veces por delante, pero ha sido algo natural y paulatino y creo que, en el fondo, el Euroyeyé sigue siendo lo mismo, más especializado e interesante, con más actividades y calidad, pero siempre centrado en las escenas mod y 60´s. En cuanto a la periodicidad, durante estas 25 ediciones nos hemos mantenido en el primer fin de semana de agosto. Ahora mismo, los macro festivales que han surgido en Gijón nos invaden cada año más en el tiempo y en el espacio cultural y enfoque, y quizás aboguemos por un cambio. O quizás por el “sit back and laugh” de toda la vida.

¿Qué elementos crees que hacen único el festival en contraste con otros similares?

La verdad es que no nos creemos unos especialitos. Si acaso, la visión global cultural de la escena es un concepto que, dentro de los “weekenders” de y por la escena, empezamos con el Euroyeyé, pero hay otros festivales que lo hacen ahora también, con mejor o peor suerte. Intentamos ofrecer calidad en la cantidad que nuestros presupuestos nos permiten, mantenernos fieles a nuestros principios y tratar de tomar el pulso a nuestras escenas mod y 60´s en un fin de semana. No aceptamos la injerencia injustificada de nadie que no sea la organización. Y menos por dinero.

¿Qué clase de público pretende atraer? ¿Se trata de un evento militante / de escena o abierto a un público más amplio?

Es ambas cosas, el “core” siempre es la militancia, pero sin relevo o permeabilidad una escena se marchita y, gracias a Dios -aunque no son ejército-, hay gente joven y/o “ad latere” que cada año se acerca a conocer y disfrutar de nuestro programa. Concesiones para atraer a público sin más, las justas. O sea, ninguna. O eso creo, que no soy infalible ni perfecto.

¿Qué límites se fija el festival en cuanto a géneros musicales a incluir en el cartel?

Básicamente, después de tantos años y tanta música escuchada, creo que el filtro lo hago ya directamente; me sale solo. Por ejemplo, creo que el estilo de Gizelle Smith -que actúa este año- no sería entendido por unos mods imberbes en 1962, pero que hoy por hoy tiene cabida perfectamente porque ahora sabemos más de música, nos hemos empapado de las diferentes variantes de la música negra -como han hecho los propios artistas a lo largo de este medio siglo- y tenemos que tener la capacidad para disfrutarla o nos moriremos del aburrimiento. Así mismo, el punk es garage. Y los grupos de chorbetes americanos que grababan un único single de los 60, no se asustarían escuchando a Daddy Long Legs -que también actúan este año-, ni a uno solo de los grupos que programamos este año. Todo sea dicho de paso, creo que tenemos a lo mejor de la escena actual en nuestro país, cada uno con su estilo y personalidad propia y una autenticidad que se mea en los clichés que tanto parecen importar a algunos. A mí no, desde luego.

¿Qué otras actividades extra musicales (conferencias, exposiciones, masterclass, presentaciones de libros, scooter run, comidas, etc.) tienen lugar en el festival? ¿Qué aceptación suelen tener?

Pues esta es una de mis cruzadas cada año. La verdad es que las actividades más populares son las relacionadas directamente con la música o con la nocturnidad. Las que engloban ambas, las que más. Pero cada año tenemos -creo- un gran ciclo de cine “underground” que programa Merli Feixa que no lo hay ni en festivales 60´s, ni en festivales de cine independiente, ni en ciclos ni en ningún sitio. Siempre hemos ofrecido exposiciones, ya desde los inicios del festival. E intentamos ser escogidos y ofrecer propuestas originales. Ofrecemos toda nuestra dedicación y producción, y, si los artistas venden todo lo recaudado, es para ellos. Cada vez que sé de alguna publicación que tenga que ver con nuestras escenas, sea tangencialmente o de frente, intento facilitar las cosas a la editorial o autoría para que tengan su hueco en el Euroyeyé, y aportar ese granito de arena por dar visibilidad a propuestas que no lo tienen tan fácil. La Scootercruzada del Euroyeyé es la decana de las reuniones “scooteristas” asturianas y algo muy asociado a algunas de nuestras escenas, aunque cada vez es más raro ver a personas que interactúen en ambos eventos (Euroyeyé y Scootercruzada). O se sale en scooter o se va de fiesta hasta las tantas. Creo que yo debo de ser de los pocos que siguen en ambos tomates. Este año hemos decidido hacer una especie de comida comunal dentro de nuestra “alldayer” -fiesta del sábado-, un acto social en el que se pueda charlar y quizás sirva un poco de celebración de nuestro 25º aniversario, sin mirarnos demasiado el ombligo, pero haciéndonos eco de esta efeméride. No hay un festival “underground” en España (¿en todo el mundo?) que, organizado por la misma persona, siga funcionando tras tantos años manteniendo el espíritu original. Y eso es un poco motivo de orgullo y debería serlo de respeto por parte de la audiencia.