Colectivo Bruxista
Dandismo subcultural.

The Workers-Dandyst International

The Workers-Dandyst International
9 mayo, 2018 Alejandro Alvarfer
In Blog, Subculturas

“FOR A WORKING CLASS WITH CLASS”

1.– La clase obrera es primordial. Nuestro dandismo está supeditado a nuestra clase. El dandismo fuera de la clase obrera no nos interesa. El dandismo sin conciencia de clase no nos interesa.

2.– Estamos comprometidos con el cambio social total y nuestro objetivo último es la democracia absoluta. No existen proyectos para la Nueva Sociedad, de modo que no tenemos necesidad de encasillarnos ni de abogar por los Rusos Muertos. Baste decir que no somos vanguardistas: pertenecemos a las hirvientes, aunque elegantemente vestidas, masas.

3.– La revolución proletaria no consiste, como insisten los enemigos de la clase obrera, en la degradación generalizada de las condiciones de vida hasta el nivel en el que los plebeyos solemos vernos forzados a vivir. Consiste en elevar nuestras condiciones de vida hasta los niveles más altos alcanzables. Nos negamos a abandonar las cosas buenas de la vida a esos memos apocados que no han hecho nada para ayudar a producirlas. Rechazamos las migajas rancias que caen de la mesa del rico. Exigimos la panadería entera y algún día tomaremos la panadería entera. Es más: tomaremos la mesa del rico y se la embutiremos en su fétido trasero, una pata astillada tras otra.

4.– Definimos nuestro dandismo, en esencia, como “el esfuerzo de sacar lo máximo posible de los limitados recursos disponibles”. Un esfuerzo de individualidad y estilo sartorial, un esfuerzo de urbanidad, responsabilidad social y cortesía y un esfuerzo de cultura, bienestar y hedonismo comunitarios. Nuestra definición del dandismo estará con total seguridad en conflicto con la pomposa definición del dandismo de los elitistas. Por supuesto, aceptamos y alentamos a fantoches, postineros y petimetres, pero hemos de deshacernos de la presunción asociada con tales términos en favor de la comunidad y la gentileza.

5.– El dandi–obrero se opone a la explotación laboral, el trabajo infantil y los trabajos forzados. Si pagas 5 euros por una falda nueva entonces alguien, en alguna parte, ha cobrado como mucho unos céntimos por fabricarla. El dandi–obrero nunca contribuirá conscientemente a esta clase de explotación. Hay muchas formas y medios de vestir bien. La esclavitud no es uno de ellos.

6.– El dandi saldrá en busca de lo que considere lo mejor en música, arte y cine. No aceptaremos que magnates sin talento y en bancarrota creativa nos atiborren de mierda en biberón. Nos importan un comino las listas de éxitos, los sondeos y los índices de audiencia creados artificialmente. Nos deja igualmente impasibles la publicidad orientada al beneficio. Lo que requerimos para elegir es información o, en su defecto, dinero.

7.– Consideramos el dandismo–obrero como solo uno de los métodos para lograr mayor felicidad, amistad y cohesión social dentro de nuestra clase. El dandismo no es para todo el mundo y puede ser considerado superficial por muchos. Estamos de acuerdo: la apariencia externa es intrínsecamente superficial pero, en el caso del dandismo–obrero, es la cobertura del pastel. También se puede pensar que el dandismo es absurdo. Desde luego que lo es. No es divertido frecuentar a los humanos sin humor y la diversión es, al fin y al cabo, la razón de ser de la humanidad.

8.– Rechazamos la religión y lo sobrenatural al igual que un niño al crecer rechaza a Papá Noel y al Ratoncito Pérez: como meras fantasías infantiles transmitidas de generación en generación y, en el caso de la religión organizada, con el único propósito de convertir a la clase obrera al derrotismo fatalista y la apatía, evitando de este modo deseos revolucionarios. La gente nace atea y la conversión los transforma en mentecatos.
En el peor de los casos, la religión es una fuerza para el mal ejercido por una jerarquía de acérrimos degenerados sin consideración con la vida, humana o de otra clase.

9.– El dandismo–obrero es racional y por consiguiente vehementemente opuesto a la charlatanería. La pseudo–ciencia es una sanguijuela que se alimenta de la humanidad tanto económica como físicamente. La reflexología, la homeopatía, la terapia magnética, etc. son solo patrañas. Los vendedores de aceite de serpiente siempre han explotado la candidez y la desesperación de los enfermos con fines financieros y, si bien la gente es libre de disponer de sus ingresos como desee, consideramos que desanimar a la gente de buscar tratamiento médico probado en favor de remedios inútiles es equivalente a una agresión criminal.

10.– Somos anti–moda. La moda, al tratarse de un constructo capitalista arbitrario, es irrelevante. No cambiamos nuestros gustos cada mes y no necesitamos renovar nuestro guardarropa cada estación, excepto por las exigencias del clima. Comprendemos que el diseño de la ropa evoluciona a través del tiempo pero la calidad, el estilo y la funcionalidad son, para un dandi–obrero y, ciertamente, para cualquiera con dos dedos de frente, lo que importa. Ponte lo que quieras, no lo que dicta High Street.

11.– El alcohol, cuando se consume con imaginación, responsabilidad y regularidad, puede actuar como estímulo para el hedonismo, la carnalidad y la rebelión. Debería, por consiguiente, ser adoptado con fruición.

12.– El movimiento dandi–obrero internacional no tiene líderes, estructura ni organización. Simplemente te alentamos a declararte dandi–obrero, a vivir de acuerdo con el espíritu de este manifiesto y a alentar a otros a hacer lo mismo.